El KitKat vegano de Nestlé (también conocido como KitKat V) se lanzó en 2021 como la versión plant-based de la popular chocolatina. Fabricado con cacao certificado por Rainforest Alliance y sin ingredientes de origen animal, ofrecía la misma experiencia de galleta crujiente recubierta de chocolate, pero en formato 100 % vegetal.
El producto fue recibido con entusiasmo inicial, especialmente en Reino Unido, donde las primeras unidades se agotaron rápidamente. Posteriormente se expandió a otros países europeos y a Australia, pero su ciclo de vida fue más corto de lo esperado. En España llegaban de la mano de pequeñas tiendas veganas que lo importaban y más tarde alguna cadena más grande.
El fracaso del KitKat vegano no creo que se deba a un solo motivo, sino a la combinación de varios factores que limitaron su éxito.
Nestlé reconoció que las ventas estaban cayendo de forma progresiva y que mantener una línea de producción independiente para un volumen tan reducido no era rentable.
Muchos consumidores veganos, muy atentos a la ética empresarial, veían contradictorio comprar un producto vegano de una multinacional con un historial polémico en temas de sostenibilidad y responsabilidad social. Este punto da para debate, se puede ver como dar visibilidad a las opciones veganas en muchos sitios y llegar a más publico , pero por el otro lado , perjudicas a los pequeños productores… es un tema extenso.
El precio del KitKat vegano era una de las principales barreras: en Alemania, el coste por kilo era mucho más alto que la versión con leche. En plena crisis inflacionaria, esto redujo su competitividad frente a otras opciones de chocolate vegano. Un kit kat «normal» vale menos de 1€ el paquete de 41g , el vegano estaba en 2€ aproximadamente.
En lugar de colocarse junto a los KitKat clásicos, a menudo estaba relegado a secciones específicas de productos veganos o sin lácteos. Esto disminuyó su visibilidad para el consumidor ocasional y lo encasilló como un producto “de nicho”. Pasa con otras productos, parece que lo vegano ha de ir en la sección de cosas especiales, pero claro , a mi tampoco me gusta buscar los tipo embutidos a lado de los otros.. 🙁
A pesar de ser un producto vegano, llevaba en su envoltorio la frase “puede contener leche”, lo cual desanimaba a intolerantes y alérgicos, un público que suele ser muy fiel a las alternativas vegetales. Respeto la gente compra solo cosas de marcas u obradores veganos, pero tambien limita esas opciones claro.
2021: lanzamiento en Reino Unido con gran expectación.
2022: expansión a países europeos como Francia, Alemania, Dinamarca y Suecia.
2023: introducción limitada en Australia.
2024: descenso de ventas y reducción de disponibilidad en tiendas.
Enero 2025: Nestlé anuncia la retirada global, salvo en Reino Unido.
Septiembre 2025: confirmada la retirada definitiva en Reino Unido e Irlanda, fin de la historia del KitKat vegano.
El adiós al KitKat V deja varias lecciones para las marcas que quieran entrar en el sector de productos veganos:
El consumidor vegano busca coherencia, no solo ingredientes vegetales.
El precio debe ser competitivo para atraer a otro público.
La visibilidad en los supermercados es clave para llegar al gran público.
Las advertencias de alérgenos reducen la confianza y fidelidad.
Lejos de ser un fracaso del movimiento vegano, este caso demuestra que las grandes corporaciones deben adaptar su estrategia si quieren conquistar a un consumidor cada vez más informado y exigente. El publico que tiene intolerancias a la lactosa es muy amplio y no les suele llegar la info.
Aunque Nestlé haya descontinuado su barrita, existen otras alternativas al KitKat vegano en el mercado:
LoveRaw Wafer Bars: probablemente la opción más parecida al KitKat clásico, disponible en varios sabores.
Vego Bar: chocolate con avellanas, muy popular entre veganos.
iChoc Choco Cookie: barra vegana con galleta y chocolate.
Marcas blancas de supermercados: algunas cadenas incluyen chocolatinas veganas a precios accesibles o estacionalmente como ALDI o LIDL
Estas opciones demuestran que el segmento sigue vivo y que hay demanda, siempre que los productos sean accesibles y coherentes en su propuesta de valor.

El KitKat vegano de Nestlé prometía ser un hito en el mercado de snacks plant-based, pero terminó siendo un experimento fallido. Su retirada muestra que el consumidor vegano no se conforma con la etiqueta “vegano”: exige precios justos, transparencia, distribución adecuada y, sobre todo, coherencia ética por parte de las marcas.
Particularmente creo que se debe dar un enfoque diferente, la palabra «vegano» desgraciadamente parece que genera rechazo . Hemos visto otras marcas como Hellmann’s que pasaron su mayonesa «vegana» a «vegetal» y aún sigue en el mercado… es esa la solución ?
Descubre el truco para conseguir el mejor precio en estos quesos veganos increíbles
¡Listo! Revisa tu email (y spam)